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Lo inesperado

LA RESPUESTA A LO INESPERADO Es muy importante que el karateca siempre esté preparado para enfrentar y superar lo inesperado. Esto es muy difícil y se consigue luego de varios a...

LA RESPUESTA A LO INESPERADO

Es muy importante que el karateca siempre esté preparado para enfrentar y superar lo inesperado. Esto es muy difícil y se consigue luego de varios años de práctica, por lo que está prácticamente reservado para los cinturones negros.

En karate se repiten una y mil veces las distintas técnicas, para automatizar los movimientos y lograr una capacidad de reacción en la que al principio actúa el cerebro que da la orden al músculo para que éste se mueva. Luego se entrenan los reflejos y estos se condicionan a determinadas cosas, como que ante el más mínimo movimiento del adversario exista una reacción.

Al principio de este entrenamiento, es muy importante la concentración que debe mantener el alumno para lograr una adecuada efectividad en lo que a reflejos se refiere. En esta etapa se ha logrado acondicionar de tal manera los reflejos, que ya no es el cerebro quien da la orden al músculo, sino que es la médula espinal la que actúa de forma que las paradas y los ataques - o contraataques - salgan automáticamente.

Como anteriormente digo, esto es muy difícil de lograr ya que al principio se le insiste al alumno en que repita los ejercicios miles y miles de veces, por lo que el alumno al reaccionar lo hace siempre de la misma manera, es decir ejecutando siempre las mismas técnicas que tantas veces ha repetido en su entrenamiento. A esto se le llama "bloquearse", es decir que el alumno se "bloquea" a sí mismo e inclusive puede llegar a ser "bloqueado" por su adversario, si éste se lo propone.

Para "desbloquearse" es necesario contar con un buen profesor, quien deberá complementar aquellos primeros entrenamientos con otros más sofisticados, para lograr que el alumno se "desbloquee". De esta forma su reacción no será siempre la misma y aquella repetición infinita de técnicas le servirá para que - cualquiera de éstas que realice - el movimiento sea lo más cercano a lo perfecto.

En general uno en su vida cotidiana se acostumbra a hacer todas las cosas de una determinada forma. Resuelve - o intenta resolver - todos sus problemas de la misma forma o con el mismo criterio. Muchas son las veces que no encuentra solución a los mismos, a pesar de que la solución está plenamente a su alcance y muchas veces es sumamente sencilla.

Es entonces necesario que la persona se "desbloquee", es decir que intente encontrar las soluciones por otro lado - o con otra postura - y no como acostumbra a hacerlo. Mientras no logre esto, la solución no será la mejor y hasta puede llegar a resultarle imposible.

Existen cuentos que nos ayudarán a comprender qué es "desbloquearse" y que sencillas son las soluciones de problemas - o situaciones - que a veces nos parecen imposibles de solucionar.

= Había una vez un campesino muy humilde, que, para comprar utensillos y maquinaria para la siembra, solicitó crédito a un usurero del pueblo.

Pasado el tiempo y habiendo tenido mala suerte en su cosecha, pues varias tormentas la habían destrozado casi completamente, el campesino se encontró con que había vencido el plazo para saldar su deuda con el usurero.

Este, negándose totalmente a concederle un plazo mayor, propuso lo siguiente: " Tú tienes una hija muy hermosa con quien yo me quiero casar. Como verás este camino sólo tiene piedras blancas y negras. Pondré en esta bolsa solamente dos piedras - una blanca y otra negra - y tu hija pondrá la mano en el bolso y sacará sólo una piedra. Si saca la negra se tendrá que casar conmigo y tú quedarás libre de tu deuda y si - por el contrario - saca la piedra blanca, yo te perdonaré la deuda y además tu hija no tendrá que casarse conmigo.

Creo que es un trato justo, ambos tenemos un cincuenta por ciento de posibilidades, tanto de ganar como de perder, y tú siempre quedarás libre de deudas.

Si por el contrario no aceptas este trato, ejecutaré la hipoteca que tengo sobre tu casa y tus terrenos y me quedaré con ellos en muy poco tiempo.

Mientras el campesino dudaba, el usurero tomó las dos piedras, pero haciendo una trampa de la cual la hija de aquél se dio cuenta. En lugar de tomar una piedra blanca y otra negra, puso dentro de la bolsa dos piedras negras.

La joven dándose cuenta de que ya no podía dar marcha atrás y de que no podía acusar al usurero de hacer trampa ya que éste se haría el ofendido y se quedaría con los bienes de su padre, luego de pensar unos instantes solicitó una hora para decidir.

Así, mientras su padre y el usurero quedaban a la espera, la joven se dirigió a su Maestro quien le dio la solución que le permitió no casarse con el usurero y que su padre conservara su casa y sus terrenos. =

¿ CUAL FUE LA SOLUCION ?

Es necesario "desbloquearse" para encontrarla. Piensen unos instantes antes de leer la respuesta. Traten de encontrar la solución sin razonar como habitualmente lo hacen.

LA SOLUCION FUE LA SIGUIENTE:

La joven introdujo su mano en la bolsa y tomó una de las piedras, pero al sacarla la dejó caer al piso, por lo que se entreveró con otras piedras.

"Lo lamento muchísimo, dijo la joven. Mas creo que de todas formas podremos saber cuál es la piedra que escogí si miramos la que quedó en la bolsa."

Así, como en la bolsa quedaba una piedra negra, el usurero debió aceptar que la hija del campesino había sacado la piedra blanca.

FERNANDO PRIETO
6to. DAN